Bloqueo, sí, Bloqueo

, 9 de septiembre de 2016.- Vamos a comenzar por el principio. Impuesto oficialmente el 3 de febrero de 1962, es decir, en más de 54 años, el de contra le ha causado enormes daños humanos y económicos al país, afectando con ello a toda la sociedad cubana.

El bloqueo obstaculiza y a veces impide, por ejemplo, la cura de niños que padecen enfermedades, sobre todo, las oncológicas; la adquisición de medios para la enseñanza; las exportaciones e importaciones de productos a USA y en terceros países; la compra de alimentos, equipos y maquinarias; la producción de libros de textos escolares y de obras artísticas y literarias; el intercambio de académicos y otros profesionales y, en general, el desarrollo del país.

Además, a lo largo de estos años, enemigos de la isla e incluso, amigos, sin la intención de causar daño, le han denominado “embargo”, cuya connotación en este sentido es bastante diferente al bloqueo.

Según especialistas en la materia, consultados en diversos trabajos aparecidos en Internet, el embargo es la forma judicial de retener bienes para asegurar el cumplimiento de una obligación contraída, aunque puede ser también una medida precautoria autorizada por un juez, tribunal o autoridad competente, con igual propósito de hacer cumplir por el deudor sus compromisos. Y Cuba, ni es deudora de Estados Unidos, ni es una amenaza para la seguridad de ese país, por lo que es injusto aplicarle medidas de este tipo.

En el libro Cuba-USA-Nacionalizaciones y Bloqueo. Editorial Ciencias Sociales, 1996, de la Dra. Olga Miranda Bravo (fallecida), especialista en Derecho Internacional, escribió:

“Desde la Conferencia Naval de Londres, de 1909, es un principio aceptado en el Derecho Internacional que: el bloqueo es un acto de guerra”, y siendo así, sólo es posible su empleo entre los beligerantes. No existe, por otra parte, norma del Derecho Internacional que justifique el llamado “bloqueo pacífico”, el cual fue práctica de las potencias coloniales del siglo XIX y del principio del pasado”.

De tal modo que EE.UU. no sólo contraviene ese documento normativo, sino además, la Carta de y los de todo un pueblo.

Por eso la lucha contra el bloqueo de Estados Unidos, con el apoyo de la comunidad internacional, que lo ha rechazado en 24 ocasiones consecutivas, no cesará hasta su eliminación, porque es un derecho de nuestro pueblo, un acto de justicia y de soberanía nacional. Así, el tema volverá a votarse en la Asamblea General de naciones Unidas, el venidero 27 de octubre.

La actual jornada “Tenemos Memoria…”, propone unir voluntades para exigir el fin del cruel bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de medio siglo, con el propósito no logrado gracias a la firmeza y resistencia del pueblo cubano, de rendirnos por “hambre, desesperación y sufrimientos”, como recomendaba el subsecretario estadounidense Mallory, en 1960, e impedir el desarrollo social de la nación.

Fuente: CubaVsBloqueo


 

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