Cabalgando con Fidel

Dicen que en la plaza en estos días
se les ha visto cabalgar
a Camilo y a Martí.
Y delante de la caravana
lentamente sin jinete,
un caballo para ti.

Vuelven las heridas que no sanan
de los hombres y mujeres
que no te dejaremos ir.
Hoy el corazón nos late afuera
y tu pueblo aunque le duela
no te quiere despedir.

Hombre, los agradecidos te acompañan.
Cómo anhelaremos tus hazañas.
Ni la muerte cree que se apoderó de ti.

Hombre, aprendimos a saberte eterno.
Así como Olofi y Jesucristo,
no hay un solo altar sin una luz por ti.

Hoy no quiero decirte, Comandante,
ni barbudo, ni gigante
todo lo que sé de ti.
Hoy quiero gritarte «padre mío»,
no te sueltes de mi mano,
aún no sé andar bien sin ti.

Hombre, los agradecidos te acompañan.
Cómo anhelaremos tus hazañas.
Ni la muerte cree que se apoderó de ti.

Hombre, aprendimos a saberte eterno.
Así como Olofi y Jesucristo,
no hay un solo altar sin una luz por ti.

Dicen que en la plaza esta mañana,
ya no caben más corceles
llegando de otro confín.
Una multitud desesperada
de héroes de espaldas aladas
que se han dado cita aquí.
Y delante de la caravana
lentamente sin jinete,
un caballo para ti.

Canción de en a grabada en los Estudios Abdala, que fue estrenada el lunes 28 de noviembre en la Televisión Cubana. Arreglos del Maestro Pancho Amat, la trompeta de Yasek Manzano, el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Nacional y con las voces de Torres, Eduardo Sosa, Luna Manzanares y Annie Garcés.

Comentarios

Comentarios cerrados