Economía y Política a debate en el VII Congreso: ¿De cuál socialismo hablamos?

(Por Heriberto Rosabal, Ismael Francisco, Rosa Miriam Elizalde)

El vuelo conceptual de la discusión ha tenido momentos muy notables, y en general trascendieron los adjetivos que reconocían con justicia el informe de la víspera como “excelente”, “trascendental”, “completo”, “fundamentado”, “necesario”, “con los pies en la tierra”

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El leitmotiv es el Informe Central presentado en la apertura del VII Congreso de los comunistas cubanos por su Primer Secretario Raúl Castro, pero la discusión de fondo es la dialéctica entre política y economía en el socialismo, y la necesidad de entender la organización partidista como consecuencia y a la vez como impulso de la sociedad cubana. La hegemonía se construye desde adentro y con todos, dicen de diverso modo los delegados e invitados. La conciencia revolucionaria es fruto de una experiencia de vida, de valores sentidos y de una tradición de lucha que ningún manual o receta puede imponer desde afuera. Y un matiz adicional no menos relevante: sin renunciar a la alegría.

La Comisión 1, que ha estado discutiendo la conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, esta mañana de domingo la ha dedicado a reflexionar sobre la intervención de Raúl. El vuelo conceptual de la discusión ha tenido momentos muy notables, y en general trascendieron los adjetivos que reconocían con justicia el informe de la víspera como “excelente”, “trascendental”, “completo”, “fundamentado”, “necesario”, “con los pies en la tierra”. A partir de la intervención del delegado José Ramón Fernández, que es el primero que lo esboza en nombre suyo y en el de su compañera, Asela de los Santos, se reitera la propuesta de que sea discutido en los núcleos y los centros laborales, y que se convierta en una plataforma de reflexión de toda la sociedad sobre las potencialidades y los retos que tiene Cuba por delante.

René González, uno de los Cinco Héroes cubanos que sufrieron larga prisión en Estados Unidos, abrió una línea de análisis que ocupó buena parte de los debates de esta mañana. Invitado al Congreso, recuerda que conceptualizar un modelo socialista va más allá de lo socio-económico, y cuando se convocó al VII Congreso pensó en el impacto que iba a tener el encuentro de los comunistas cubanos más allá de estas sesiones y su deseo de que el “Congreso fuera de la calle”.

“El Informe Central responde a mi preocupación: es abarcador, autocrítico, programático… Pero me siguen preocupando algunas cosas: que dediquemos otros diez años enfocados solo en el desarrollo socio-económico del país. No le quito la importancia que tiene (la economía). Lo que se está haciendo es tremendo. Hay que apreciar el trabajo de la Comisión de los Lineamientos, pero diez años es bastante tiempo para mucha gente”, afirma.

Recuerda que su hija empieza la Universidad ahora. Tenía 11 ó 12 años cuando se discutieron los Lineamientos, y terminará su vida universitaria cuando se celebre el próximo Congreso. Los jóvenes como ella no tuvieron Girón, ni Angola, ni el Contingente Pedagógico, en el que se formó el propio René. “Fue genial que se adoptara la decisión de que el Informe Central se discuta en el Partido, la UJC y en las organizaciones sociales. Va a responder en gran medida esas preocupaciones de las bases, pero debemos ir más allá y no perder el impulso que este informe puede producir en la sociedad desde ahora y hasta el próximo Congreso”, añade.

La complejidad de la situación que se presenta hoy para el país es grande, asegura. No podemos perder la oportunidad de que esos jóvenes que están creciendo sientan que son parte de este Congreso, añade, y llama a no descuidar algunos ejes en el debate:

  • La relación del Partido con las bases.
  • La relación del Partido con la sociedad.
  • La legitimidad del Partido (nos van a querer aplicar las recetas que han aplicado en otros lugares, acota).
  • La política comunicacional.
  • Las relaciones mercantiles y su impacto en la conciencia social.

Y en este último punto, René hace una salvedad: el logro fundamental de la Revolución, a su juicio, “es el Hombre que hemos creado, único en la Historia. Todavía no se ha creado en otra sociedad la capacidad para la fraternidad, la sensibilidad humana que ha producido Cuba. Tenemos que defenderlo frente a las relaciones mercantiles que se nos van imponiendo, y que vienen a golpe de billetes”.

Recuerda que “aquí estuvo el ‘flautista de Hamelín’ hace 15 días y vino a tocarle a nuestros hijos, para llevarse sus corazones. Tocó muy bien la flauta, porque tiene especialistas que le dicen cómo tocarla”, de ahí la importancia de que este Informe no se quede solo en algunos sectores de la sociedad cubana.

En concreto, René propone “que el Partido llame a una discusión popular amplia, inclusiva, que tome como base el Informe Central y que vaya más allá de la Conceptualización del Modelo de Desarrollo Económico Social, para plantearnos el modelo socio-político de desarrollo socialista en su conjunto, de modo que lleguemos al VIII Congreso, por primera vez en la Historia humana, con una conceptualización consensuada de esa aspiración humana que algunos llaman democracia y que es posible solo a través del socialismo.”

Ricardo Alarcón, invitado por La Habana, siguió la línea de análisis del Héroe cubano. ¿Cómo hablar de un nuevo modelo económico, sin recordar que la economía y la política están totalmente vinculadas, en un país que ha ido cambiando? Esta es una sociedad heterogénea y lo va a ser más en el futuro inmediato. No se puede separar la economía de la ideología, enfatiza.

¿Cómo va a ser el trabajo sindical en una Cuba cada vez más complicada, si no reconocemos las dificultades que hemos tenido para que todos los trabajadores asuman su papel de dueños colectivos de los medios fundamentales de producción? La clase obrera va a seguir siendo la fuerza fundamental de la Revolución, en la medida en que sea una revolución socialista. ¿Cómo se van a organizar? ¿Cuáles van a ser sus tareas? ¿Cuál va a ser su papel en esa sociedad cambiante?, se pregunta Alarcón.

Por eso cree que hay que destacar el papel del Informe Central presentado por Raúl, que introduce muchos aspectos que “estaban faltando”. Esta discusión no es entre economistas y contadores, añade Alarcón, sino entre revolucionarios que aspiran a salvar un sistema social superior, que al mismo tiempo tienen que crearlo o recrearlo, y eso pasa por las mentes, por los corazones. “Se llama trabajo político e ideológico, que debería ser un aspecto central del proceso que vamos a continuar más allá de este Congreso y hacia el futuro”, concluye.

Cómo llegamos al corazón de los cubanos

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Bruno Rodríguez, miembro del Buró Político, disecciona el Informe Central en puntos claves que ayudan a comprender por qué este documento “plantea un reto al Partido, a las organizaciones, a los revolucionarios, a la sociedad socialista en su conjunto”, y los enlaza con lo que se ha venido planteando por los delegados e invitados sobre la relación entre política y economía.

Me parecen muy pertinentes las ideas que retoman René y Alarcón del Informe, dice Bruno. “No se podría separar nunca el modelo económico y social del modelo político. Es la unicidad del modelo del socialismo cubano. Pero uno de los problemas clave que empata los dos modelos, y que nunca resolvió el socialismo –tampoco en Cuba-, es que los trabajadores sientan la condición de propietarios sobre los medios fundamentales de producción, uno de los elementos principales que está en la agenda de este Congreso”, asegura.

Esto se relaciona directamente con la participación de los cubanos en la toma de decisiones. Con la visita de Obama se produjo un ataque a fondo a nuestra concepción política, a nuestra historia, a nuestra cultura y a nuestros símbolos, refiere el Miembro del Buró Político. Se trató de encandilar al sector no estatal de la economía, como si el Presidente de los Estados Unidos fuera, no el defensor de las grandes corporaciones, sino de los que venden perros calientes, de los pequeños negocios en ese país.

“La garantía para que haya un sector no estatal de la economía, que no sean el de las grandes corporaciones y las empresas transnacionales estadounidenses, es el socialismo y la Revolución cubana. ¿Qué pensarán los muchachos que no ven la programación informativa de la televisión, que no se leen los periódicos? ¿Cómo se informan ellos? Hay quien dice: se informan por el celular, por las redes sociales… No todos los adolescentes en Cuba tienen celular, ni acceden a las redes sociales. ¿Cómo llegamos a su conciencia y a su corazón, a sus sentimientos? Ese es el gran desafío”, añade.

Recuerda que el General de Ejército anticipó la convocatoria a un Referendo Constitucional, que es donde cada quien va a votar en la soledad de las urnas por el socialismo, por la Revolución, por el Partido único. Es una batalla, asegura Bruno Rodríguez, “que hay que dar en una sociedad muy heterogénea, con mayor diversidad de intereses individuales y familiares, en que hay cambios en la percepción del enemigo, que sigue siendo el enemigo, que está ahí, en el Norte… Hay que ir a una discusión en las organizaciones del Partido, de la UJC, de la sociedad, y se puede mandatar al Comité Central para considerar las ideas que presentaban René, Alarcón y otros compañeros sobre los aspectos políticos del socialismo cubano”.

El delegado Homero Acosta resume como “profundamente revolucionaria” la intervención de Raúl en el momento inaugural de este Congreso. Identifica algunos aspectos esenciales del Informe y expone los desafíos que tiene el análisis. “Raúl establece con meridiana claridad la complejidad de estos años, y la que enfrentaremos en el futuro, pero no podemos detenernos ante esas complejidades y esas contradicciones. Martí nos dijo que la política es el arte de lo posible, que hay que construir el socialismo en las condiciones que tenemos, no las ideales, no las utópicas, sino las que tenemos y tendremos”, añadió.

Fidel, en el 2005, en su célebre discurso en el Aula Magna, aseguró que el mayor error que habíamos cometido era pensar que alguien sabía lo que era construir el socialismo. Raúl, en otro discurso, nos dijo que la construcción del socialismo en las actuales circunstancias era un viaje a lo ignoto, a lo desconocido, recuerda Homero. “Y aun así este Informe Central nos traza los derroteros por los que tiene que transitar la Revolución para sortear ese mar de dificultades, en lo interno y lo externo, con todas sus complejidades”.

¿A qué socialismo aspiramos?, se pregunta. Un socialismo más democrático, participativo, con más justicia social, próspero, que sea sostenible en el tiempo gracias a nuestro esfuerzo. “Hay una visión de la economía, pero no hay una visión economicista. Hay un sentido político de la visión económica”, afirma.

Propone repasar varios pasajes del discurso del General de Ejército. Por ejemplo, cuando habla de la necesaria sensibilidad e intencionalidad política que ha de tener la visión económica; su propuesta de que no puede haber ruptura con la justicia social y la igualdad; la trascendencia de salvar la unidad; la importancia de preservar el sector no estatal, que llegó para largo tiempo y que no tiene por qué estar reñido con nuestro proyecto de país. “Hay miles de trabajadores no estatales que apoyan la Revolución, como los que se han expresado en este Congreso”, dijo Homero. “Obama tiene sus planes y nosotros tenemos que hacer los nuestros en esta dirección”, añadió, porque “el Partido tiene que trabajar con ese sector, porque este el Partido de todos los cubanos”.

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“No se puede ignorar que hay sectores de la sociedad con una visión idealizada del capitalismo, pero hay que enfrentarlo sin retórica, como hizo Raúl en su discurso.” Interviene el delegado Abel Prieto, quien reivindica la importancia de la enseñanza de la Historia: “La idea de la cultura hegemónica -admite- es el presentismo, el ahora, la frivolidad, la ‘gozadera’. Tenemos que afrontar eso con inteligencia; el maestro, el instructor de arte en la comunidad, la familia, las instituciones culturales, los medios de comunicación, deben trabajar de manera coherente.”

Reconoce el acierto de una serie televisiva como Duaba en este empeño: “Podemos hacer maravillas si trabajamos con integralidad, que es el mejor antídoto contra las políticas subversivas”, añadió.

“Sí, muchos tienen una imagen idealizada del capitalismo en nuestra sociedad, aceptan el papel mesiánico de EEUU, incluso antes de que nos visitara Obama”, enfatiza, y llama a no ser ingenuos: “Las nuevas tecnologías hacen muy difícil controlar los contenidos que se difunden; el único control es el antídoto de la cultura, de la calidad”. Abel propone “defender el socialismo con alegría, no con aburrimiento, ni retórica, ni teque, ni ladrillo. Hay que ir a la defensa de aquello que represente tus aspiraciones, las de tu comunidad; el ideal no puede ser lavar platos.”

Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político que preside esta Comisión, al calor de la discusión recordó que en Cuba “el sector no estatal no es el de las transnacionales capitalistas; no es un sector que va a reinstaurar la plataforma del capitalismo neoliberal en Cuba. Es un sector nacional para llevar adelante nuestro socialismo.”

Otro delegado, Julio Camacho Aguilera, dijo tener una fe enorme en los jóvenes. “Aquí ya no hay analfabetos. No se puede negar que el interés individual todavía es más fuerte que el social, pero admiro a los maestros. Ellos nos formaron en nuestra juventud, nos sembraron sentimientos patrios, nos enseñaron saliéndose de los programas. La solución a estas inquietudes de René, de Bruno, de Alarcón está en los planteamientos de Raúl. Los más viejos nos vamos a ir de aquí tranquilos con la seguridad de que esta juventud sabrá seguir en Revolución”.

En otras comisiones

Josefina Vidal Ferreiro: “Creo fue muy justo que ayer el General de Ejército en su balance hiciera un reconocimiento de cuánto hemos avanzado hasta ahora. Que él mismo en una parte de su intervención dijera que no ha sido poco, y es verdad que no ha sido poco, atendiendo a la complejidad de este proceso en el cual nos hemos involucrado. Pero, creo que más importante que eso fue el foco que él puso en todo lo que nos queda por hacer, el profundo espíritu crítico y autocrítico, y yo creo que la gran honestidad, porque hay una gran honestidad, en lo que él habló de todo lo que nos falta por hacer y de todos los problemas y dificultades que nosotros tenemos que resolver.

“Apoyo ciento por ciento la decisión que se tomó de que los documentos que estamos discutiendo en este congreso no salgan de aquí como una versión definitiva y acabada, sino que se sometan a consulta y a una consulta amplia. Porque soy del criterio que mientras a más personas involucremos y demos participación en hacer una contribución a las grandes decisiones que estamos tomando en este momento, que son muy importantes para la nación cubana, estaremos comprometiendo a mucha más gente, que yo creo que es muy importante en el futuro de nuestro país.” (Delegada en la Comisión que evalúa el proyecto del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030)

Abel González Santamaría: “Estamos hablando de un documento trascendental. Tenemos que hacer un esfuerzo de reproducirlo, de tratar de multiplicarlo por todos los medios y no cansarnos de discutirlo hasta nivel de base. El compañero Raúl ayer llamó al arma estratégica de la Revolución que es la unidad. Pero tenemos que darle herramientas a los más jóvenes, tenemos que discutir las cosas y no perder nunca la unidad.”  (Delegado en la Comisión que evalúa el proyecto del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030)

Fuente: Bohemia / Foto portada: Ismael Francisco / Fotos internas: Gilberto Rabassa


 

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